La Feria de los Países de Fuengirola: un modelo de éxito y seguridad en la celebración de la hispanidad

La Feria de los Países de Fuengirola: un modelo de éxito y seguridad en la celebración de la hispanidad

La XXX edición de la Feria Internacional de los Países (FIP) de Fuengirola ha concluido con un balance que merece ser calificado de rotundo éxito. Durante cinco jornadas, el municipio malagueño se ha convertido en el epicentro de la multiculturalidad bien entendida, aquella que celebra las tradiciones y el folclore de diversas naciones desde el respeto y el orden. El evento, que marca el inicio de la temporada alta de turismo, ha demostrado una vez más su capacidad de convocatoria y su impecable organización, consolidándose como una de las citas más importantes de la Costa del Sol.

Este año, el Ayuntamiento ha puesto un especial énfasis en garantizar la seguridad de los miles de visitantes que han acudido al recinto ferial. El dispositivo de seguridad, el más amplio desplegado hasta la fecha, ha contado con una coordinación ejemplar entre la Policía Local y la Policía Nacional. Esta presencia policial reforzada ha sido clave para que la feria se desarrollase en un ambiente festivo y familiar, sin que se hayan registrado incidentes de consideración. Un hecho que demuestra que la celebración de nuestras tradiciones y la apertura a otras culturas no está reñida con el mantenimiento del orden público.

Un escaparate de cultura y tradición

Uno de los aspectos más destacados de esta edición ha sido el esfuerzo por potenciar la esencia folclórica y cultural del evento. Lejos de desvirtuarse, la FIP ha sabido mantenerse fiel a su espíritu original: ser un escaparate de las costumbres, la gastronomía y las tradiciones de los 33 países participantes. El gran pasacalles, que congregó a más de 1.500 participantes, fue una vibrante muestra de color y música que recorrió las calles de Fuengirola, simbolizando la convivencia ordenada de diferentes identidades.

La organización ha trabajado para que cada caseta ofreciera una experiencia auténtica y de calidad, cuidando la decoración y el programa de actuaciones. Este compromiso con la autenticidad es lo que diferencia a la FIP de otros eventos y la convierte en un modelo a seguir. Se ha promovido un ambiente de «tardeo» y convivencia, adaptando los horarios para asegurar el descanso de los vecinos y demostrando que el ocio puede y debe ser compatible con el respeto a la comunidad.

Seguridad y control como garantía de éxito

El éxito de la Feria de Fuengirola no sería posible sin una planificación rigurosa en materia de seguridad y control. Además del amplio despliegue de agentes, se han instalado nuevas cámaras de videovigilancia y se ha implementado un control de aforo en todas las casetas. Asimismo, la Policía Local ha establecido controles diarios de alcohol y drogas en los accesos a la ciudad, lanzando un mensaje claro: en nuestras fiestas no hay lugar para la delincuencia ni las conductas incívicas.

Es de justicia reconocer la labor del Ayuntamiento de Fuengirola y de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado. Su trabajo ha permitido que miles de andaluces y turistas disfruten de una feria segura y bien organizada. En un tiempo en que algunos pretenden diluir nuestras tradiciones en un globalismo sin raíces, eventos como la Feria Internacional de los Países demuestran que es posible celebrar la riqueza de las naciones desde el orgullo por lo propio y el respeto al orden que garantiza nuestra libertad y seguridad.


Autor: Redacción | Artículos

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