El campo andaluz se recupera: la cosecha de aceite andaluz crecerá casi un 30% pese a la sequía y la inacción del Gobierno

El campo andaluz se recupera: la cosecha de aceite andaluz crecerá casi un 30% pese a la sequía y la inacción del Gobierno

El campo andaluz vuelve a dar una lección de resiliencia y fortaleza. A pesar de años de una sequía asfixiante y de la indiferencia del Gobierno central, los agricultores de nuestra tierra han logrado lo que parecía imposible: preparar una campaña de aceite de oliva que no solo supera la anterior, sino que pulveriza la media del último lustro. La Junta de Andalucía ha presentado el aforo oficial para la campaña 2026-2027, y las cifras son un motivo de orgullo para nuestra región: se esperan 1.261.200 toneladas de aceite andaluz, lo que representa un espectacular incremento del 29,3% respecto a la producción final de la campaña pasada y un 44% por encima de la media de los últimos cinco años.

Estos datos, presentados por el consejero de Agricultura, Pesca, Agua y Desarrollo Rural, Ramón Fernández-Pacheco, confirman la recuperación del olivar y su papel como motor económico y social de Andalucía. «Este estudio funciona como un termómetro para medir los mercados», afirmó el consejero, subrayando la importancia de una previsión rigurosa para aportar estabilidad a un sector estratégico para España.

Jaén, buque insignia del olivar español

Una vez más, la provincia de Jaén se erige como la capital mundial del aceite, liderando la producción andaluza con una estimación de 575.000 toneladas, lo que supone el 45,6% del total de la comunidad. Le siguen Córdoba, con una previsión de 339.700 toneladas, y Sevilla, con 142.000 toneladas. Estas cifras no son fruto de la casualidad, sino del trabajo incansable de miles de familias de agricultores que, con el apoyo del gobierno regional, han sabido sobreponerse a las adversidades.

La campaña viene marcada por dos factores climáticos contrapuestos. Por un lado, un invierno generoso en lluvias permitió que los olivos recuperaran fuerza y afrontaran la floración en condiciones óptimas. Por otro, las temperaturas anormalmente altas del verano han limitado el potencial productivo y han sometido a un notable estrés hídrico a las fincas de secano, demostrando que la batalla contra la sequía no ha terminado. Por ello, las lluvias de las próximas semanas serán cruciales para confirmar estas optimistas previsiones.

La amenaza de la intervención del mercado

Mientras el campo andaluz demuestra su capacidad de superación, desde los despachos de Madrid ya surgen amenazas que podrían perjudicar a los productores. Ante una cosecha abundante, el Ministerio de Agricultura, dirigido por Luis Planas, vuelve a deslizar la posibilidad de activar mecanismos para retirar parte del aceite del mercado. Una medida intervencionista que, bajo la excusa de estabilizar los precios, podría acabar perjudicando al consumidor y, sobre todo, al agricultor que espera un justo retorno por su esfuerzo.

Desde Andalucía se defiende un mercado libre, donde la calidad y el prestigio de nuestro aceite sean la mejor garantía de éxito. La recuperación del sector es una excelente noticia que debe traducirse en riqueza y empleo para nuestra tierra, no en una oportunidad para que el Gobierno central imponga sus políticas dirigistas que tanto daño han hecho a otros sectores estratégicos de nuestra economía.

En definitiva, el oro líquido andaluz volverá a regar los mercados nacionales e internacionales con más fuerza que nunca, demostrando que, frente a los desafíos climáticos y la inacción política de algunos, la determinación y el trabajo del campo andaluz siempre prevalecen.


Autor: Redacción | Artículos

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