La Feria de Córdoba termina entre reyertas y detenciones: el rostro oculto de la fiesta

La Feria de Córdoba termina entre reyertas y detenciones: el rostro oculto de la fiesta

La Feria de Nuestra Señora de la Salud de Córdoba ha echado el cierre a su edición de 2026. Tras una semana de sevillanas, trajes de flamenca y rebujito, llega el momento de hacer balance. Y mientras la ciudad presume de un éxito de afluencia y de mantener vivas las tradiciones más arraigadas de Andalucía, los datos oficiales de seguridad revelan una realidad paralela y mucho menos amable que ensombrece la celebración.

El dispositivo de la Policía Nacional se ha cerrado con cifras que invitan a una profunda reflexión sobre la seguridad en nuestros eventos más emblemáticos. Según el balance final, durante la semana de feria se ha detenido a un total de 23 personas por diversos delitos. Los motivos de los arrestos van desde la falsificación de moneda y robos con violencia hasta tres casos de atentado contra agentes de la autoridad, una muestra de la creciente falta de respeto a quienes velan por nuestra seguridad.

Un recinto ferial marcado por la violencia

Más allá de las detenciones, el dato que resulta especialmente alarmante para las miles de familias que acuden al recinto de El Arenal es el número de altercados violentos. Los agentes han tenido que intervenir en un total de 76 peleas y reyertas a lo largo de la feria. Este tipo de incidentes degrada el ambiente festivo y familiar que debería imperar en una celebración de estas características, convirtiendo espacios de ocio en focos de inseguridad.

La noche del viernes 29 al sábado 30 fue el punto álgido de la tensión, con hasta 13 altercados que requirieron la actuación policial. Estas cifras demuestran que, lejos de ser incidentes aislados, la violencia se está convirtiendo en un elemento recurrente que las autoridades deben atajar con mayor contundencia.

Mano dura frente al desorden

El operativo policial también deja un rastro de 864 identificaciones y 406 actas de sanción por infracciones a la Ley Orgánica de Protección de la Seguridad Ciudadana. Si bien la labor policial ha sido constante, la proliferación de conductas incívicas y delictivas obliga a cuestionar si las medidas actuales son suficientes para garantizar la tranquilidad de los andaluces que solo desean disfrutar de sus tradiciones.

Nuestras ferias son un pilar de nuestra cultura, un motor económico para nuestras ciudades y un punto de encuentro para familias y amigos. No podemos permitir que una minoría violenta y sin escrúpulos se apropie de ellas y las convierta en un escenario para sus fechorías. Es imperativo que las administraciones refuercen la seguridad, doten a nuestras Fuerzas y Cuerpos de Seguridad de los medios necesarios y apliquen una política de tolerancia cero contra la delincuencia.

La Feria de Córdoba es un tesoro de nuestro patrimonio. Protegerla no solo significa cuidar sus casetas y su folclore, sino también garantizar que sus calles sean seguras para todos. El éxito de la próxima edición no debería medirse solo en visitantes, sino en la ausencia de altercados y en la tranquilidad de saber que nuestras tradiciones están a salvo.


Autor: Redacción | Artículos

Deja una respuesta

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies