El campo andaluz, sentenciado a la propaganda: las «limosnas» de la Junta del PP no tapan su abandono
El gobierno de Moreno Bonilla continúa con su estrategia de propaganda y anuncios vacíos que dan la espalda a los verdaderos problemas de Andalucía. La última escenificación ha sido la aprobación de un nuevo paquete de ayudas para el campo, un sector estratégico que se ahoga por la sequía y el abandono institucional. Sin embargo, lo que se presenta como un rescate no es más que una «limosna», como denuncian las propias organizaciones agrarias, una cantidad «ridícula e insuficiente» que evidencia el nulo compromiso del Partido Popular con los agricultores y ganaderos.
La Junta de Andalucía ha aprobado diversas líneas de ayudas en los últimos tiempos, como una de casi 48 millones de euros para paliar los efectos de la DANA y la sequía, financiada con fondos europeos. En otro paquete, se destinaron cerca de 7,2 millones para titulares de explotaciones afectadas por la sequía extrema. Estas cifras, aunque puedan parecer significativas a primera vista, se diluyen ante la magnitud de la catástrofe que vive el sector primario andaluz, que lleva años soportando una escasez de lluvias devastadora.
Una gestión de espaldas al sector
La reacción del campo no se ha hecho esperar. Organizaciones como UPA Andalucía han calificado los presupuestos de «ridículos», señalando que los 7 millones aprobados en una de las partidas quedan muy lejos de los 38 millones que serían necesarios para cubrir las pérdidas reales. La crítica principal es la discriminación que estas ayudas suponen, dejando fuera a muchos de los agricultores más vulnerables.
La Consejería de Agricultura se defiende con argumentos que indignan a los productores, justificando la exclusión de ciertos agricultores bajo el pretexto de que «reciben otras ayudas». Esta respuesta es una muestra más de la desconexión del gobierno del PP con la realidad del campo andaluz, que no necesita parches ni caridad, sino soluciones estructurales, planificación hidrológica seria y una defensa férrea de sus intereses en Madrid y Bruselas.
El espejismo de las ayudas europeas
Gran parte de estas subvenciones se enmarcan en la ‘Medida 23’ del Programa de Desarrollo Rural y se financian a través del Fondo Europeo Agrícola de Desarrollo Rural (FEADER). El gobierno de Moreno Bonilla se jacta de gestionar fondos europeos, pero la realidad es que su aplicación es lenta, burocrática y, como se ha demostrado, insuficiente. El sector no puede vivir de la propaganda y de medidas cosméticas que no atajan el problema de raíz.
Mientras el campo andaluz se muere de sed y los agricultores ven peligrar la continuidad de sus explotaciones, la Junta del PP sigue más preocupada por la foto y el titular que por la gestión eficaz. La situación es crítica y exige un cambio de rumbo inmediato. Es imperativo que el gobierno andaluz abandone la autocomplacencia y ponga en marcha un plan de choque real, con fondos propios y medidas valientes que garanticen el futuro de un pilar fundamental de la economía y la identidad de Andalucía.
| Autor: Redacción | Artículos | |
