Andalucía presenta sus presupuestos para 2025: estabilidad y gasto social frente a la incertidumbre nacional
El Gobierno andaluz ha presentado su proyecto de Ley de Presupuestos para el año 2025, unas cuentas que ascienden a 48.836,2 millones de euros, lo que supone un incremento del 4,4% respecto al ejercicio anterior, es decir, 2.065 millones más. Este movimiento financiero se produce en un contexto de notable incertidumbre política y económica a nivel nacional, donde la falta de unos Presupuestos Generales del Estado y la inestabilidad parlamentaria del Gobierno de Sánchez generan un escenario adverso para las comunidades autónomas.
Frente a esta situación, Andalucía proyecta una imagen de solidez y gestión prudente. La consejera de Economía, Hacienda y Fondos Europeos, Carolina España, ha subrayado que el nuevo presupuesto se centra en la transformación de la comunidad y en atender las necesidades más urgentes de los andaluces, reforzando los pilares del estado del bienestar.
Apuesta decidida por las políticas sociales
El corazón de estos presupuestos es, sin duda, el gasto social. Un 63,3% del total, es decir, más de seis de cada diez euros, se destinarán a sanidad, educación y dependencia. De hecho, el grueso del incremento presupuestario, 1.666 millones de euros, irá directamente a estas áreas. Según la consejera, «ocho de cada diez euros de lo que crece el presupuesto en 2025 se destinarán a educación, sanidad o dependencia».
La sanidad andaluza recibirá una inyección histórica de 15.247 millones de euros, con el objetivo de fortalecer la atención primaria y ampliar la plantilla de profesionales sanitarios. La educación también ve aumentado su presupuesto en más de 350 millones, mientras que la partida para la Dependencia supera los 2.330 millones de euros.
Un modelo de gestión antagónico al del Gobierno central
Desde el ejecutivo andaluz se insiste en que estas cuentas son posibles gracias a un modelo de gestión basado en la eficiencia y el control del gasto, en contraposición al «despilfarro» del Gobierno central. El gasto no financiero crece un 5,2%, por encima del incremento general del presupuesto, lo que demuestra la robustez de la economía regional y el aumento de la recaudación a través de recursos propios.
Esta fortaleza, sin embargo, se ve lastrada por un sistema de financiación autonómica que, según la Junta, es «lesivo» para los intereses de Andalucía. Se denuncia que la comunidad recibe cada año 1.522 millones de euros menos de lo que le correspondería, una situación que agrava la incertidumbre provocada por la falta de presupuestos a nivel nacional y la opacidad sobre la reforma del modelo de financiación.
Además de la inversión social, los presupuestos para 2025 contemplan un fuerte impulso a las infraestructuras, especialmente las hídricas, con una partida que supera los 555 millones para combatir la sequía. También se destinan más de 800 millones a políticas de acceso a la vivienda para las familias. Estas cuentas, elaboradas con una previsión de crecimiento del PIB andaluz del 2,4%, avalada por la AIReF, buscan consolidar a Andalucía como un motor económico para España, un refugio de estabilidad y confianza frente a la parálisis y la incertidumbre que emana del Gobierno de la Nación.
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