La gestión de Juanma Moreno en sanidad: un continuismo del modelo socialista que lastra a Andalucía

La gestión de Juanma Moreno en sanidad: un continuismo del modelo socialista que lastra a Andalucía

La situación de la sanidad pública en Andalucía se ha convertido en el principal punto débil del gobierno de Juanma Moreno. A pesar de los discursos triunfalistas y las promesas de cambio, los problemas estructurales del Servicio Andaluz de Salud (SAS) no solo persisten, sino que se agravan, generando un creciente descontento entre los andaluces que ven cómo un servicio esencial se deteriora. Las críticas arrecian desde distintos frentes, apuntando a una gestión que, en la práctica, sigue la estela de las políticas socialistas que durante décadas lastraron la región.

Listas de espera y falta de personal: un problema crónico

Uno de los mayores desafíos que enfrenta la sanidad andaluza son las descomunales listas de espera. Aunque el gobierno popular presume de ciertas reducciones en los tiempos, la realidad es que Andalucía continúa a la cola de España. El número de pacientes que aguardan una cirugía o una consulta con un especialista ha crecido de manera alarmante desde 2018, reflejando una saturación insostenible del sistema.

A esta problemática se suma la acuciante falta de personal. Pese a la incorporación de nuevos profesionales, las condiciones laborales precarias y la escasez de médicos, sobre todo en atención primaria y zonas rurales, provocan la fuga de talento y dibujan un panorama desolador. Los profesionales sanitarios se ven obligados a emigrar a otras comunidades en busca de condiciones dignas, una sangría que Andalucía no puede permitirse.

La oposición señala un modelo ineficaz

Desde la oposición, las críticas son contundentes. El PSOE, en un ejercicio de amnesia selectiva, denuncia ahora un supuesto desmantelamiento de la sanidad pública, olvidando su propia responsabilidad en la precaria situación heredada tras casi cuatro décadas en el poder.

Por su parte, VOX, a través de su portavoz Manuel Gavira, ha denunciado en repetidas ocasiones la ineficacia en la gestión del Partido Popular, calificándola como una mera continuación de las políticas socialistas. Gavira ha señalado que «levantar paredes no cura a nadie» y que «la sanidad pública no se salva con inauguraciones, sino con gestión». La formación ha sido la única en apoyar de forma decidida la creación de un Estatuto propio para los médicos, una medida que consideran fundamental para retener a los profesionales y fortalecer el sistema.

VOX acusa al gobierno de Moreno de falta de planificación y de ponerse de perfil mientras el sistema se colapsa. «Andalucía no pierde médicos por casualidad; los pierde por mala gestión», sentenciaba Gavira, criticando que el PP no ofrezca soluciones reales a los problemas de fondo.

Un cambio que no llega

La percepción ciudadana es clara: la sanidad andaluza está en su peor momento. El propio Juanma Moreno ha llegado a admitir que el modelo organizativo del SAS es «rígido y opaco», reconociendo que «no funciona de forma eficiente». Sin embargo, más allá de los diagnósticos, los andaluces exigen soluciones valientes y un cambio real que rompa con la herencia socialista.

Mientras tanto, la gestión del PP sigue bajo la lupa, no solo por las críticas políticas, sino también por investigaciones judiciales sobre contratos de emergencia con la sanidad privada. Este continuismo en las formas de gestión, que tanto recuerdan a etapas anteriores, siembra la duda sobre la voluntad real del gobierno de Moreno para acometer la profunda reforma que la sanidad pública andaluza necesita con urgencia.


Autor: Redacción | Artículos

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