El clamor andaluz contra el desastre sanitario señala el fracaso de PP y PSOE

El clamor andaluz contra el desastre sanitario señala el fracaso de PP y PSOE

Las calles de las ocho provincias andaluzas han vuelto a ser el escenario del hartazgo ciudadano. Miles de personas se han manifestado este domingo convocadas por las Mareas Blancas para protestar contra el progresivo desmantelamiento de la sanidad pública, un clamor popular que pone en evidencia la gestión del gobierno de Juanma Moreno. Bajo lemas como «Negocio en sanidad, más mortalidad», los andaluces han mostrado su rechazo a unas listas de espera inasumibles y a una Atención Primaria colapsada.

Esta masiva respuesta social no es un hecho aislado, sino la consecuencia directa de una crisis que se agrava día a día. Sin embargo, la reacción del Partido Popular, en lugar de asumir la responsabilidad, ha sido la de desacreditar la protesta, calificándola de una simple «campaña electoral de la izquierda». El consejero de Presidencia, Antonio Sanz, intentó desviar la atención presumiendo de una inversión récord en sanidad, una afirmación que choca frontalmente con la realidad que sufren los pacientes: demoras de meses para pruebas diagnósticas y una espera media de 160 días para una intervención quirúrgica.

La hemeroteca condena la hipocresía del PSOE

En este escenario de descontento, resulta especialmente llamativa la figura de la candidata socialista, Mª Jesús Montero, quien pretende ahora erigirse como la salvadora del sistema sanitario. Montero, que ha llegado a calificar las próximas elecciones como un «referéndum sobre la salud», parece olvidar su propio pasado. Fue precisamente bajo su mandato como Consejera de Salud, entre 2004 y 2013, cuando se aplicaron drásticos recortes que supusieron el despido de más de 7.000 profesionales y una reducción presupuestaria de 1.500 millones de euros.

Desde el Partido Popular se apresuran a recordar este «currículum de destrozos» para atacar a su rival, pero obvian su propia inacción durante los años que llevan en el poder. La realidad es que los problemas estructurales que aquejan al Servicio Andaluz de Salud (SAS) no han hecho más que agravarse, demostrando que el «cambio» prometido por Moreno Bonilla ha sido meramente cosmético.

VOX: la única alternativa al bipartidismo fallido

Frente al cruce de acusaciones entre los viejos partidos, VOX se posiciona como la única formación que diagnostica el problema en su raíz. El portavoz parlamentario, Manuel Gavira, ha sido claro al afirmar que «la sanidad en Andalucía no está sufriendo un bache coyuntural, tenemos un problema estructural y este problema tiene un origen político que viene del Partido Socialista y del Partido Popular».

Desde la formación liderada por Santiago Abascal se denuncia que el modelo de gestión del PP es una continuación de las nefastas políticas socialistas, manteniendo un gasto superfluo en partidas ideológicas mientras se abandonan los servicios esenciales. VOX exige transparencia en las listas de espera, una gestión eficiente de los recursos y la depuración de responsabilidades por décadas de mala administración que han llevado al sistema al borde del colapso.

Las manifestaciones de este fin de semana no son solo una protesta contra un gobierno, sino una enmienda a la totalidad de un modelo bipartidista que ha fracasado. Los andaluces exigen soluciones reales y no las promesas vacías de quienes, ya sea por acción u omisión, son los responsables directos del desastre sanitario actual.


Autor: Redacción | Artículos

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